Día 5 – Camino a Bergen

Día 5 – Camino a Bergen
Tal y como ya advertimos ayer, hoy nos tocaba madrugar, a las 6 de la mañana hemos tomado el desayuno y a las 7 menos cuarto, estábamos ya montados en el Sognefjell, el barquito en el que continuaríamos nuestro viaje por el fiordo de los sueños, hasta la localidad de Aurland, muy cerca de Flam.
 Durante el trayecto, de aproximadamente 2 horas, hemos permanecido en cubierta, bien abrigados para no perder detalle del asombroso paisaje que se nos ofrecía. También decir que en el interior del barco había café y leche calentita a nuestra disposición para entonar un poco el cuerpo. Hemos visto marsopas nadar alrededor de nuestro barco, las marsopas son una mezcla de foca y delfín que habitan en estas aguas fiordinas, también hemos visto una foca. A cada golpe de timón sobre las aguas del Sognefjord, que reflejan hasta las nubes, se nos ofrecía un espectáculo nuevo de montañas cruzándose unas con otras formando increibles valles.
 
Tras las 2 horas de trayecto por el Sognefjord, hemos desembarcado en Aurland donde estaba José esperando con el Bus para trasladarnos a la cercana localidad de Flam donde cogeríamos el Flamsbana o tren de Flan con destino Myrdal. Este tren se inauguró en 1940 y supone toda una obra de ingeniería, se tardaron más de 20 años para construir el ferrocarril que une ambas localidades, consta de 20 túneles de los cuales 18 fueron perforados a mano (1 mes de trabajo por metro de túnel). El viaje se extienda a lo largo de una hora, en la que recorremos aproximadamente 20 kilómetros, en los que ascendemos más de 800 metros de altitud. Las vistas desde el tren son espectaculares, a nuestro paso no dejan de aparecer ríos, cascadas, picos nevados y granjas de montaña. El tren hace una parada en una de las vistas más espectaculares del trayecto, la cascada de Kjosfossen.
Una vez que llegamos a la estación de Myrdal, hacemos una breve pausa en el camino para ir al baño, y tomamos otro tren, algo más normal, esta vez con destino Voss donde nos espera el bus para llevarnos a nuestro último destino de hoy y penúltimo del viaje, la espectacular ciudad de Bergen, la segunda más importante del país, después de Oslo.
Tras la hora y media del segundo tren y otras casi 2 horas de bus, llegamos a Bergen, donde hemos realizado una pequeña panorámica de la ciudad para situarnos un poco.
 Después hemos ido al hotel a instalarnos y hemos decidido que no nos vendría mal descansar con una buena siesta. Tras un par de horas durmiendo, Elena y lo que sea que lleve dentro, se han despertado con un hambre voraz y hemos bajado al centro de la ciudad. Tras acercarnos al muelle hanseático de Bergen con sus casitas de madera, a la torre Rosenkrantz y la fortaleza Bergenhus, hemos procedido a merendar, nada más y nada menos que en el Fisketorget o mercado del pescado que hay en el mismo puerto de la ciudad. El ambiente es espectacular, y con vistas al puerto nos hemos tomado un buen plato con ensalada de patata, verdura, lechuga y una brocheta de camarones, salmón y bacalao.
Tras esta deliciosa merienda, hemos comprado los ticket para el Floibanen o funicular de Floien. Es el único funicular del país, sube una espectacular pendiente hasta situarte a 348 metros sobre el nivel de mar en la colina de Floien, una de las 7 colinas que rodean la ciudad. Las vistas de la ciudad desde aquí son espectaculares.
Tras descender, hemos caminado hacia el hotel y hemos cenado. Como hemos cenado pronto y bastante, y dado que mañana no madrugamos en exceso, nos hemos dado un paseo por el centro para ver el ambiente nocturno de la ciudad que tiene bastante fama.
Mañana nos dedicaremos a ver lo que nos queda de la ciudad y después de comer, a eso de las 14:30 pondremos rumbo a Stavanger.
Saludo a todos.
 

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