Día 6 – De visita por Bergen

Día 6 – De visita por Bergen
Hoy lo podríamos denominar como día relativamente tranquilo, nos hemos levantado a una hora más o menos decente, para desayunar y salir a pasear por las calles de Bergen. Así hemos pasado por la Johanneskirken, una iglesia de ladrillo típica luterana, pero con un interior en madera que nos ha sorprendido bastante. Hemos visto la fachada del museo de ciencias naturales y sus jardines botánicos, hemos paseado por el Lillelungegardasvann, un bonito parque con un pequeño lago en el centro, visitado brevemente la austera Domkirken o Catedral de Bergen y a eso de las 11:45 hemos acudido al mercado del pescado donde ya estuvimos ayer, porque habíamos quedado con Agustín el guía, para asistir a una degustación y explicación de los diferentes tipos de pescado y diferentes técnicas de degustación, también nos han dado alguna que otra receta que sin duda, intentaremos llevar a cabo cuando estemos en tierras españolas.
Como era de preveer, hemos comprado salmón, pero salmón salvaje, no del de piscifactoría, hemos probado ambos y la verdad, hay que decirla, el sabor y la textura se notan. También hemos probado ballena, pero no nos ha gustado mucho, así que, ballena no hemos comprado.
Tras la degustación y posterior clavada por el salmón (eso si nos devuelven 25 coronas por el tax free el martes en el aeropuerto antes de partir), hemos seguido dando un paseo hacia el famoso barrio con las casitas todas de madera, uno de los pocos que quedan en Bergen y por qué no en toda noruega, Hay que tener en cuenta que los noruegos siempre han construido en madera porque hasta la década de los 70 en que descubrieron los pozos petrolíferos, estaban considerados el segundo pais más pobre de europa y la madera para ellos era una matería prima barata. El inconveniente es que la madera tiene un gran enemigo, el fuego, y esto ha devastado infinidad de casa en las ciudades, además se prohibió construir en madera por este motivo y en algunos casos  barrios enteros fueron demolidos para volverlos a construir en ladrillo. Esto unido a los estragos de la segunda guerra mundial, en la que Noruega perdió un 16% de su patrimonio hace que en la actualidad los nucleos urbanos con casas de madera sean muy reducidos y se hayan establecido planes para su mantenimiento.
De camino nos hemos encontrado con el Teatro de Bergen y poco más alante el citado barrio. Hemos pasado por la estrecha y famosa calle de Knosesmauet (arriba en la foto), visto un par de placitas y de ahí a la calle peatonal de Torgallmenningen donde hemos estado decansando mientras hacíamos tiempo para comer algo en el Mc Donald´s antes de llegar al hotel para juntarnos con el resto del grupo y partír hacia Stavanger a eso de las 14:15.
El Viaje en autobús desde Bergen a Stavanger es algo peculiar, tras un hora por carretera, de repente esta se acaba y tienes que embarcar en un ferry, el trayecto en ferry es de aproximadamente 40 minutos, luego desembarcas y a los pocos kilómetros pasa por un tunel submarino de 7 kilómetros en el que desciendes a una profundidad de 228 metros bajo el mar, el más profundo del mundo, y todavía nos quedarían dos más, menos profundos y de menos distancia kilométrica y un ferry más esta vez con una duración de 20 minutos y desde el cual hemos podido divisar un pozo petrolifero y las pisifactorias flotantes, que se mantienen en movimiento con un remolcador para conseguir un salmón de mayor calidad.
Tras este último ferry ya solo queda media hora por carretera, a eso de las 18:30 hemos llegado a Stavanger, hemos caminado a pie por el centro de la ciudad junto al guía que nos ha dado algunas interesantes explicaciones sobre la importancia de la ciudad y la forma de vida de los noruegos, y después nos han llevado, fuera de lo que estaba programado al ver el impresionante monumento de las 3 espadas que está a las afueras de la ciudad.
A continuación de esta parada, hemos ido ya al hotel, para relajarnos un poco y bajar a la cena.
Para los que se preocupan por nosotros y en concreto por el “estado” de Elena, deciros que estamos bien, Elena está bien, que salvo el muelle flojo que tiene y los ataques repetinos de hambre todo está controlado.  Descansamos bastante aunque no lo parezca.
Mañana os seguiremos contando, que seguro que hay alguna que otra sorpresa.
 
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Día 5 – Camino a Bergen

Día 5 – Camino a Bergen
Tal y como ya advertimos ayer, hoy nos tocaba madrugar, a las 6 de la mañana hemos tomado el desayuno y a las 7 menos cuarto, estábamos ya montados en el Sognefjell, el barquito en el que continuaríamos nuestro viaje por el fiordo de los sueños, hasta la localidad de Aurland, muy cerca de Flam.
 Durante el trayecto, de aproximadamente 2 horas, hemos permanecido en cubierta, bien abrigados para no perder detalle del asombroso paisaje que se nos ofrecía. También decir que en el interior del barco había café y leche calentita a nuestra disposición para entonar un poco el cuerpo. Hemos visto marsopas nadar alrededor de nuestro barco, las marsopas son una mezcla de foca y delfín que habitan en estas aguas fiordinas, también hemos visto una foca. A cada golpe de timón sobre las aguas del Sognefjord, que reflejan hasta las nubes, se nos ofrecía un espectáculo nuevo de montañas cruzándose unas con otras formando increibles valles.
 
Tras las 2 horas de trayecto por el Sognefjord, hemos desembarcado en Aurland donde estaba José esperando con el Bus para trasladarnos a la cercana localidad de Flam donde cogeríamos el Flamsbana o tren de Flan con destino Myrdal. Este tren se inauguró en 1940 y supone toda una obra de ingeniería, se tardaron más de 20 años para construir el ferrocarril que une ambas localidades, consta de 20 túneles de los cuales 18 fueron perforados a mano (1 mes de trabajo por metro de túnel). El viaje se extienda a lo largo de una hora, en la que recorremos aproximadamente 20 kilómetros, en los que ascendemos más de 800 metros de altitud. Las vistas desde el tren son espectaculares, a nuestro paso no dejan de aparecer ríos, cascadas, picos nevados y granjas de montaña. El tren hace una parada en una de las vistas más espectaculares del trayecto, la cascada de Kjosfossen.
Una vez que llegamos a la estación de Myrdal, hacemos una breve pausa en el camino para ir al baño, y tomamos otro tren, algo más normal, esta vez con destino Voss donde nos espera el bus para llevarnos a nuestro último destino de hoy y penúltimo del viaje, la espectacular ciudad de Bergen, la segunda más importante del país, después de Oslo.
Tras la hora y media del segundo tren y otras casi 2 horas de bus, llegamos a Bergen, donde hemos realizado una pequeña panorámica de la ciudad para situarnos un poco.
 Después hemos ido al hotel a instalarnos y hemos decidido que no nos vendría mal descansar con una buena siesta. Tras un par de horas durmiendo, Elena y lo que sea que lleve dentro, se han despertado con un hambre voraz y hemos bajado al centro de la ciudad. Tras acercarnos al muelle hanseático de Bergen con sus casitas de madera, a la torre Rosenkrantz y la fortaleza Bergenhus, hemos procedido a merendar, nada más y nada menos que en el Fisketorget o mercado del pescado que hay en el mismo puerto de la ciudad. El ambiente es espectacular, y con vistas al puerto nos hemos tomado un buen plato con ensalada de patata, verdura, lechuga y una brocheta de camarones, salmón y bacalao.
Tras esta deliciosa merienda, hemos comprado los ticket para el Floibanen o funicular de Floien. Es el único funicular del país, sube una espectacular pendiente hasta situarte a 348 metros sobre el nivel de mar en la colina de Floien, una de las 7 colinas que rodean la ciudad. Las vistas de la ciudad desde aquí son espectaculares.
Tras descender, hemos caminado hacia el hotel y hemos cenado. Como hemos cenado pronto y bastante, y dado que mañana no madrugamos en exceso, nos hemos dado un paseo por el centro para ver el ambiente nocturno de la ciudad que tiene bastante fama.
Mañana nos dedicaremos a ver lo que nos queda de la ciudad y después de comer, a eso de las 14:30 pondremos rumbo a Stavanger.
Saludo a todos.
 
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Día 4 – Glaciar Briksdal y Sogne Fjord

Día 4 – Glaciar Briksdal y Sogne Fjord
Hoy no hemos madrugado demasiado, a las 9:30, ya desayunados a zarpado nuestro bus vikingo rumbo al Glaciar Briksdal, una de las lenguas o brazos del Jostedal.

Hemos salido por tanto de Loen rumbo al valle de Olden, antes de llegar, nos hemos detenido para ver las imponentes vistas que se nos ofrecían del Lago Olden con el Glaciar como fondo de lujo.
 
 Tras esta breve parada, no más de 10 minutos, hemos retomado el camino sin parar ya hasta llegar al mismísimo Briksdal. Desde el centro de visitantes, da comienzo el parque natural de Jostedalbreen, donde hemos iniciado una marcha de poco menos de una hora de ascensión para llegar hasta la lengua del glaciar. Por el camino, quedas fascinado de la belleza del entorno, las innumerables cascadas, el río, las montañas que te rodean las simpáticas cabras etc… El glaciar es impresionante, el hielo es azul, como consecuencia de que es el único color del sol que deja que lo traspase, y el río que se genera a continuación toma esta tonalidad tan característica también. No se si os lo estaréis preguntando, pero yo os lo digo, sí, he metido los pies, hasta un poco más debajo de las rodillas, el agua estaba gélida y solo he aguantado un par de fotos dentro. Hemos comido aprovechando que ha salido el sol, frente al Glaciar, algunos víveres que compramos ayer en Lom. Durante la comida han comenzado unos pequeños desprendimientos de hielo en la parte alta del glaciar, acompañados de un atronador sonido, que da cuenta de lo peligroso que puede ser acercarse más de lo permitido al glaciar, cosa que, damos fe de ello, la gente hace.
 
Otra cosa que la gente hace en el Glaciar es amontonar piedrecitas, como las marcas que hacen los montañeros en los senderos… dice la leyenda que si haces uno y se mantiene en pie durante todo el invierno, seguro que vuelves a Noruega. El nuestro era un poco inestable.. Yo creo que a los 10 minutos de irnos ya debía estar en el suelo… si hubiéramos, sabido de la leyenda antes, lo habríamos pegado de algún modo..
Tras esto, hemos comenzado el descenso, disfrutando del valle y una vez abajo, como todavía teníamos tiempo, hemos decidido que gastar unas cuantas coronas en la tienda de souvenir, podría ser buena idea.
 
 Tras la visita al glaciar, había un grupo que se iba a montar en helicóptero, los que hemos optado por no hacerlo, hemos ido a Olden, a pasear por el pueblo, mientras esperábamos al grupo de intrépidos. El viaje desde el glaciar a Olden ha sido surrealista, yo no se que habría tomado la gente, pero se han venido arriba con la música que ha puesto José el conductor, y entre cantar y palmas, parecía aquello la verbena, borriquito como tú, la macarena, bomba… etc… En fin, cualquier noruego que nos viera fliparía.
Una vez en Olden, hemos dado un agradable y tranquilo paseo, hemos tomado unas fotos, descansado y enseguida, sin apenas darnos cuenta del tiempo transcurrido ha llegado el bus con el resto del grupo, para poner rumbo al Sogne Fjord o fiordo de los sueños. Esto Último, realmente es una españolización del nombre noruego, porque sogne en realidad lo que significa es “hirviente” y es que el agua de los fiordos noruegos aunque parezca imposible, es calentada por las corrientes del Golfo de Méjico, lo que hace que en invierno el agua solo baje hasta los 4 grados consiguiendo así suavizar las temperaturas en la zona y evitando que sean lugares carentes de modo de vida alguno.
Para llegar al Sogne Fjord desde Olden hemos tenido que subir hasta el Alto de Karistova, donde se encuentra el Hotel de Karistova, que según cuentan es donde tuvieron un feliz encuentro el Principe Felipe y la modelo noruega Eva Sanun. Una vez llegados al alto de Karistova, el guía Agustín, nos tenía preparada una sorpresa, había comprado una botella de licor de Patata, 40% de alcohol, y nos ha repartido un vaso a cada uno para realizar un brindis. Tras ellos nos hemos realizado una foto de grupo y todos tan contentos.
 
Tras estos momentos de exaltación del compañerismo entre personas que seguramente no se vuelvan a ver en sus vidas, hemos comenzado a descender por el impresionante valle de Birkjelo, valle de cuento, donde hemos podido ver infinidad de casitas, todas rojas o blancas, caballos fjordionos, lagos, ríos, cascadas etc..
 
Ya casi al final el valle, el guía y el conductor nos tenían otra sorpresa preparada, el Glaciar de Boya.
 
Nos hemos detenido durante unos minutos para observarlo y justo después hemos puesto rumbo a Leikanger, localidad  bañada por el Sogne fjord, donde estamos ahora mismo hospedados, en el Leikanger fjord Hotel. El paraje es espectacular, el hotel tiene embarcadero propio, donde mañana nos recogerá un barquito para recorrer el Sogne Fjord..
Pero eso será ya mañana, ahora, cenaditos ya lo que toca es dormir, que mañana es un día largo y además toca madrugar.

Saludos para todos.

 
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Día 3 – Lillehammer, Lom, Stavkirke, lago Djup y fiordo de Geiranger

Día 3 – Lillehammer, Lom, Stavkirke, lago Djup y fiordo de Geiranger

Hoy hemos madrugado mucho, a las 6:45 ya estábamos desayunando para a las 7:15 iniciar nuestro viaje en autobús.

Hemos bordeado el lago más grande del país, el Lago Mosa por la carretera que nos ha conducido hasta la pequeña ciudad de Lillehammer, cuya traducción literal viene a ser “pequeña colina de piedra”. Esta ciudad es famosa entre otras cosas porque albergó los jugos Olímpicos de invierno de 1994, aunque su fama viene de más atrás, hablamos de 1973 cuando varios agentes del Mossad (agentes secretos israelíes) la emprendieron a tiros con un camarero llamado Ahmed Bouchiki, en presencia de su mujer, embarazada, por confundirle con uno de los terroristas que participaron en el sabotaje de las olimpiadas de Munich. Sorprendentemente este camarero era hermano de Chico Bouchiki, integrante de los Gipsy King. En Lillehammer se celebra todos los años una carrera de esquí de fondo en la que se conmemora de algún modo el pasaje de la historia en la que 2 soldados bajaron desde las montañas recorriendo una distancia de 50 Km. para poner a salvo al príncipe Harold que a la postre se convertiría en Rey de Noruega.
 
Tras esta breve parada, hemos retomado la carretera por el valle de Oppland hasta llegar al pueblo de Lom, en cuyo entorno se encuentran las montañas mejor preservadas de Noruega. Aquí en Lom hemos entrado en un supermercado “Kiwi mini price” para comprar algo que poder comer. Lo de “mini price” supongo que será para que quede bonito en el cartel de la fachada. Hemos comprado una bolsa de pan de molde, un queso de untar, un poco de jamón de york, un zumo de litro y un manojo de plátanos.
Tras adquirir los víveres nos hemos puesto el chubasquero, puesto que comenzó la lluvia que nos ha acompañado hasta el final del día y nos hemos dirigido a visitar la Stavkirke, de época vikinga, consagrada a San Juan y a la Virgen María. A la Iglesia la rodea un cementerio de estilo noruego y allí en un banco al que apenas le afectaba el agua que caía por encontrarse a cubierto bajo un árbol, hemos picado algo de lo que anteriormente habíamos comprado.

Una vez visitada la iglesia y tras haber bajado al espectacular y turquesa río, que bajaba con asombrosa fuerza debido al deshielo que se está produciendo de forma tardía, todavía en Agosto.
Hemos procedido a montarnos de nuevo en el autobús, para iniciar la penúltima parte del trayecto de hoy, abandonamos ya un paisaje “Asturiano a lo bestia” para adentrarnos en la más inhóspita tundra noruega hasta llegar al Lago Djup, lago donde comienza todo lo que hemos visto anteriormente. La tundra es donde acaba la vegetación y se ven los efectos del hielo sobre el terreno, convirtiéndolo en un lugar inhóspito, a pesar de ellos se ven casas y granjas a uno y otro lado de la carretera, no queremos ni pensar como deben ser los 6 meses de invierno en esos parajes, 6 meses en los que solo se ve algo de luz solar durante 3 horas a día, siempre y cuando el cielo esté despejado..
 
Una vez hemos llegado al lago Djup, a 1000 metros de altura sobre el nivel del mar, toca bajar esos metros de altura en tan solo 20 Km. de longitud, por una de las 3 carreteras más peligrosas del mundo, según dicen, las otras 2 también están en noruega. Como os decimos, carretera de 20 Km. con más de 10 curvas de 180 grados, donde ver 2 autobuses cruzarse es un auténtico terror. Gracias a que nuestro amigo José, el conductor de nuestra nave, es un auténtico crack ha realizado un descenso hasta Geiranger de forma bestial.
Una vez en Geiranger nos hemos montado en un ferry, para realizar un viaje de una hora de duración por el fiordo de Geiranger, hasta la ciudad de Hellesylt.
Durante el trayecto, aunque como hemos dicho anteriormente el tiempo no acompañaba, hemos permanecido en la cubierta del barco, para ver el impresionante paisaje que se mostraba ante nuestros ojos, así hemos podido ver altas paredes de roca que emergían del agua a diestra y siniestra, incontables cascadas, a destacar la cascada de las Siete Hermanas y la del Pretendiente que se encuentra justo enfrente de la anterior (os podéis imaginar la leyenda).
 
 
Finalmente hemos desembarcado en Hellesylt para dirigirnos a Loen Fjord, al hotel donde estamos alojados (aunque tengo que decir que el wi-fi es del hotel Alexandra que está justo enfrente). Estamos alojados en un paraje impresionante, rodeados de montañas y a orillas del Fiordo del Norte, que a su paso por Loen toma el nombre de Loen Fjord.
 
Ya hemos cenado, bastante más que anoche por cierto, y ahora a descansar, que mañana aunque madrugaremos menos y nos espera un día algo menos intenso que el de hoy, hay que tener fuerzas, ya que tenemos que ascender a pie algunos metros para llegar al Glaciar de Briksdal, pero esto ya os lo contaremos mañana.
Por cierto, info para los que más se preocupan por nosotros, estamos bien, el bus marea un poco a veces, pero porque quieres ir mirando a todos los lados.. Hemos acertado con la ropa, es decir que no estamos pasando frío, desayunamos, comemos y cenamos salmón… digo bien… bueno, Elena está engordando mucho.. y eso que come algo menos que yo… no se por qué será, será…
Hasta mañana!!!!
 
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Día 2 – Oslo

Día 2 – Oslo

Hemos amanecido relativamente pronto, aquí en Oslo, el sol sale a eso de las 3 de la mañana, pero a nosotros no nos ha molestado hasta las 7:45. Aunque parezca mentira, en este país no se estila lo de las persianas.

Tras un buen desayuno en el hotel a base de fruta, salmón, queso, algún huevo, café,  leche y cereales, hemos iniciado nuestra visita a Oslo.
Hemos comenzado con una panorámica de la ciudad que nos ha servido como base para decidir que queríamos ver luego con más detenimiento en nuestro tiempo libre. Así hemos pasado por el Edificio de la Ópera, que han tardado en construir cosa de 10 años debido a que se encontraron diversos yacimientos. Este edificio emerge del agua, tratando de imitar un iceberg. Después hemos pasado por la fortaleza Akershus, el Ayuntamiento, el Parlamento, la Catedral, el Teatro Nacional, la Plaza Christiania, el Instituto del Nóbel de la Paz etc.
Nos hemos detenido bastante más con el guía en el impresionante parque Frogner donde se haya el museo Vigeland, el escultor Gustav Vigeland que da nombre al museo, ha plasmado con casi 200 estatuas las distintas edades del hombre desde su nacimiento hasta la muerte, basando también su obra en las relaciones personales y las relaciones de unas edades con otras. Así llegó a crear un monolito de granito, formado por cuerpos desnudos y enroscados, de distintas edades donde en la base se encuentran los de edad más avanzada y en el final los recién nacidos. Este monolito, es llamado también el árbol de la vida.
Tras esta visita  os hemos dirigido a dos impresionantes museos, el folclórico y el de embarcaciones vikingas. En el primero, que es al aire libre hemos podido disfrutar de reconstrucciones de viviendas típicas noruegas, hemos podido acceder al interior y descubrir así como vivían. Además, hasta este museo han trasladado íntegramente una de las 30 Stavkirkes o iglesias de madera que quedan en noruega y que datan de la Edad Media. El motivo por el que quedan tan pocas es que según fueron construyendo nuevas iglesias más modernas iban deshaciéndose de estas, puesto que no les daban el valor que actualmente tienen. Posiblemente dentro de las 30 estén contando la de Bergen, pero según nos han contado está destruida en un gran porcentaje, ya que un grupo de heavy satánico decidió que era buena idea que apareciera esta iglesia en llamas en la portada de su disco.

Más tarde en el museo de las embarcaciones vikingas hemos podido ver 3 barcos rescatados, en este caso del mar sino de debajo de la tierra, son embarcaciones que se utilizaron con carácter fúnebre y de ahí su hallazgo.

Tras finalizar la visita a los museos, nos han dejado en Aker Brygge o zona portuaria, muy cerca del centro. Desde allí hemos ido a ver en detalle la fortaleza Akershus, bastión de la defensa Noruega desde hace más de 7 siglos que durante la ocupación nazi sirvió de cárcel. En su interior se puede encontrar una Iglesia.

Después hemos ido al Ayuntamiento, es muy interesante visitar su hall, que recoge pinturas acerca hitos históricos y escenas cotidianas de la vida noruega en general y de Oslo en particular.
Tras la visita al ayuntamiento hemos entrado a un 7 eleven a comprar algo de comer, no nos ha salido mal, 2 porciones de pizza, 2 bebidas de 50 cl y 2 manzanas por 99 coronas, poco más de 12 euros.
Una vez con el estómago lleno, hemos seguido nuestra visita hacia el teatro nacional, de ahí al Palacio Real, que data de 1814 y abre sus puertas en verano aprovechando la ausencia veraniega de la familia real noruega, luego hemos bajado por la calle más importante de Oslo, se trata de la Kart Johans Gate, es la arteria comercial de la ciudad y une el palacio real con la estación central. Tiene aproximadamente 1 Km. de longitud. En ella nos hemos detenido ante el Parlamento Noruego. Justo al otro lado de la calle, se encuentra la tienda de chocolates Freira, es la marca más vendida en Noruega, data de 1899 aunque en la actualidad fue adquirida por la norteamericana Kraft. Hemos picado, 2 tabletas de chocolate, uno con leche y el otro 70% cacao, este último es el que hemos probado, delicioso!!!

Hemos continuado bajando por esta calle hasta encontrarnos con la Catedral de Oslo, muy sobria, poco ornamentada, características sin duda de la religión oficial del País que tiene su origen en la Iglesia Luterana.
A eso de las 19:00 horas hemos cogido el metro en la estación de Stortinget y tras unos pocos minutos hemos llegado a la estación de  Helsfyr donde se encuentra nuestro hotel, el Rica Helsfyr. Nos hemos duchado y hemos cenado bien prontito porque mañana el toque de diana es a las 6:00, tenemos que desplazarnos y tenemos que estar en el bus a eso de las 7:15 de la mañana.
Os seguiremos contando.
 
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Día 1 – Rumbo a Oslo

Día 1 – Rumbo a Oslo

Hola a todos,

Finalmente, tras haber sido los últimos en facturar equipaje y hacer el check in en el aeropuerto, y eso que hemos llegado con 1 hora de antelación, ya estamos en Oslo. No os podemos decir nada aun porque es de noche, hemos llegado casi a las 00:00 horas y por tanto no hemos visto nada todavía. El vuelo salió con una hora de retraso, hemos cenado en el avión, poca cosa la verdad, pero hemos cenado y una vez en el aeropuerto de Oslo, la primera maleta en aparecer la nuestra, je, je, je, los últimos serán los primeros.
 Bueno mañana a las 9:30 empezamos a movernos por Oslo, con el guía hasta las 13 horas más o menos y luego por nuestra cuenta hasta la hora de la cena. Después de cenar os seguiremos contando.
 
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